Acabábamos de volver del castillo de Tino y volviamos otra vez a la vida real, Lola ya había mandado todo a la tintorería, Rafa se habia buscado un medio-curro para dar clases particulares y yo estaba empezando un movie maker.
Los días pasaban tranquilos, de vez en cuando salíamos al chino, algún musical, y las cosas seguían igual que siempre.
Ayer por la noche llamó Rafa, algo iba mal, dijo que no avisase a Lola y que nos quería a Tino y ami en casa de su madre en, "paseo de pintor linares" en menos de media hora, repito algo iba mal.
Llegamos en menos de quince minutos,Tino estaba tan nervioso que había calado el coche cinco veces, aparcamos en doble fila y subimos corriendo.
El hermano de Rafa abrió la puerta, nos sentamos en el sofá y Rafa llegó con los ojos llorosos, Tino se levantó y le abrazó fuerte, creo que en esos momentos, sobran las palabras, yo me llevé las manos a la cabeza y le dí un beso en la frente.
La madre de Rafa llevaba un año y medio luchando contra un cáncer de mama, los primeros meses iba todo bien pero a veces no es suficiente con las ganas de querer vivir y poco a poco fue empeorando. Teresa, la señora Miró era la segunda madre de Lola y había estado llevándola bombones,flores,historias y joder sobre todo compañía y conversación en las tardes duras de quimio.
Creo que por eso Rafa no quisó decirselo a Lola esa noche... toda la familia se fue al hospital, parecía un poco estable pero de esa noche o eso decían los médicos no iba a pasar...
Eran las cuatro y media y el mensaje que tenía que acabar llegando apareció en la pantalla de Tino que no tuvo valor ni para abrirlo, 4:37.
Por la mañana Lola se despertó radiante yo no había pegado ojo..- menuda cara tienes colega, ni que se hubiese muerto alguien . ZAS. directa o indirectamente ella lo sabe todo.
Cogimos el metro, la obligué a pararse en nuevos ministerios, la obligué a sentarse en un parque, un señor tocaba el violín, pedí dos gin tonics a las nueve y media y esperé a que llegara Rafa.
No sé cual era exactamente la cara de Rafa porque yo estaba de espaldas, pero mi amiga se levantó y corrió con el estómago cortado a abrazarle, yo no me atreví a girarme y me llevé un gin tonic en cada mano.
Basílica de San Miguel
Calle de San Justo, 4. Lola estaba a su lado aprentandole la mano, no siempre las historias acaban con finales felices, que cabrona nos da toda una vida de ventaja y al final nos acaba ganando. Rafa salió a leer unas palabras, es entonces cuando te das cuenta de lo importante que es tener a gente que te quiere.
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