lunes, 10 de octubre de 2011




S u n s h i n e in Andalucía

Sábado, Faro de Triana, musha, pero musha gracia

Aquellos de la mesa de enfrente llegaban al teorema de que el andaluz no era más que un castellano entre amigos y el torero de Rafa se acercaba con cuatro rubias y unas tapas, pisha que arte tenía mi niño...coño con el madrileño de la camisa blanca remangada, si parecía que había crecido en un tablao andaluz y tocaba las castañuelas...en fin, el Guadalquivir y yo no dábamos crédito de aquello.
Pipa, flamenca, le acababa de tirar el gazpacho a Tino por los diesel... -¿ qué haces?, Pepa estaba de cuclillas y llevaba unas quince servilletas en la mano -¿ Tú que crees?
-       ¿Comprobando que tengo todo en su sitio?  - Oye Tino, puedes dejar el descojono y me dejas quitarte la mancha que tienes en la camiseta...?
En esto que veo a Tino mordiendo el hombro de mi amiga... madre mía y el pescaito frito sin empezar...


 Yo empezaba a notar que entre la cervecita y el calorón que hace en agosto en Sevilla, no eran los lunares de mi vestido, los únicos que estaban coloraos.

George y Amanda, dos turistas americanos de Connecticut, se estaban uniendo a nuestra mesa, a su paso por Sevilla. Y... sólo diré que ver a los dos yankees totalmente desatados una hora después y pidiendo la segunda o puede que tercera ronda de sangría con hielo al ritmo de un porompompero cantado a capela is just de puta madre mi arma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario